miércoles, 16 de mayo de 2018

Disfrutamos el zoo y trabajamos la visita en casa


Había pensado incluir este post en Planes con niños en Madrid pero la verdad es muy poco original. Todo el mundo sabemos de la existencia del zoo de Madrid y que es un plan que tenemos a nuestra disposición.

Pero, sin embargo, sí me ha parecido interesante explicaros qué hemos hecho en casa para reforzar la visita.

Nos gusta ir al zoo todos los años porque además de pasar un buen día paseando, comiendo en el merendero… me parece muy interesante ver la evolución de Principoso año tras año y lo que despierta en él la experiencia. Este año fuimos en familia con los abuelos para celebrar sus cumpleaños, en realidad fue el regalo que les hicimos. Cosas materiales ya hemos regalado muchas veces y poder pasar un buen día con su nieto estamos convencidos de que les hizo más ilusión.




Una vez en casa estuvimos viendo las fotos que hicimos de animales y elegimos las que más nos gustaban para imprimir.
Las pedimos con Photobox y cuando las tuvimos en casa las plastificamos (sacando partido a la plastificadora que compré en Lidl hace unos meses y que me parece buenísima) para hacer el libro de animales de Principoso.
No os podéis imaginar el juego que está dando. Le encanta. Ha llevado incluso el libro al cole para enseñárselo a sus amigos y la profe le dejó enseñarlo a todos en la Asamblea. Orgulloso de su libro es poco.



Ésta es su página preferida porque la foto del tiburón la hizo él.


También hemos utilizado este libro-puzzle ZOO de laeditorial laGalera. El nuestro es en catalán pero también se vende en castellano.
El puzzle es gigante y lo hemos utilizado para clasificar los animales de juguete, que no son pocos, que Principoso tiene en su habitación. Su conclusión es que “le faltan animales, no los tiene todos”.






Y por último, y aunque pueda parecer que me estoy tirando un triple, os puedo asegurar que los documentales de animales de Netflix a mi hijo le encantan, le relajan…

Espero que estas tres ideas os sirvan si tenéis en casa a algún aficionado más a los animales.

viernes, 11 de mayo de 2018

Ser rey es genial


Como sabéis formo parte del programa Boolino Friends y hace unos días nos llegó a casa un nuevo álbum ilustrado. En este caso se trata de El Rey Bebé de Kate Beaton (editorial Astronave, 2018). Es un libro perfecto para peques de 3 a 6 años o, como ya sabéis que lo de las edades y los libros no va conmigo, para todas aquellas familias que acaben de dar la bienvenida a un nuevo miembro, sobre todo si ya hay algún peque más en casa lo veo muy apropiado para hablar con él sobre la llegada de un hermanito.



Es un libro irónico, con mucho humor, con ilustraciones preciosas donde seguro nos veremos reflejados los que irremediablemente ya hemos sido súbditos de un pequeño rey. Porque nuestros reyes son muy exigentes pero adorables a partes iguales.



Casi sin darnos cuenta el bebé crecerá y quizá haya llegado el momento de dejar la corona porque se hará mayor; muchos incluso tendrán que ceder la corona a un nuevo miembro de la realeza. Esta parte de se hará mayor es la preferida de Principoso. Pasa rápido las páginas para llegar a ésta y repite todo el rato “es fuerte y mayor como yo”.



Por momentos, una que es muy de pelis de los 90, me ha venido a la cabeza la peli “Mira quién habla” porque en la mayoría de las páginas hay un diálogo paralelo entre lo que dicen los padres “Aquí tienes campeón, tu pelota” y lo que pasa por la cabeza del bebé “¡Esta cosa no! , ¡la otra cosa!, ¡traedme la otra cosa!, traducido en llantos y onomatopeyas de bebé.



En definitiva, es muy divertido para toda la familia y da qué pensar… En el fondo nos encanta ser súbditos, algunos incluso repiten. Pero es que... ¡son tan adorables!

viernes, 4 de mayo de 2018

Hablar en público jugando


Aún recuerdo mi primer día en el Máster de Formación del Profesorado (antiguo CAP). Mi especialidad era Geografía, Historia e Historia del Arte. Yo entré por la puerta de atrás, cuando los licenciados en citadas ramas estuvieron matriculados. Yo entré en el tiempo de descuento y gracias a una plaza que sobraba y entré porque yo era periodista, con créditos suficientes en Arte, eso sí (friqui que es una y decidió coger las optativas de la carrera sobre este ámbito), pero periodista.
Volvemos al primer día. Todos mis compañeros, además de un 10 como persona, me parecieron unas eminencias en cuanto a sabiduría. ¡Sabían tanto! Quizá ese “complejo” me duró una semana. Poco a poco dejé de sentirme pequeña. Y ¿sabéis por qué? En la mayoría de asignaturas parte de la nota se correspondía con presentaciones orales, por no hablar de las prácticas que teníamos que hacer en el instituto que nos correspondiera y la presentación del Trabajo Final de Máster (nosotros teníamos que presentarlo no nos lo regalaban). Hablar en público al fin y al cabo. Y ahí, no me malinterpretéis, no es por ser vanidosa, pero les adelantaba un poquito. Al fin y al cabo yo era periodista. No era historiadora, pero transmitir y hablar en público no se me daba mal.

Y pensaréis ¿por qué este discurso sobre tu máster? No, no he venido a hablar de mi libro. Es sólo que me ha llegado información sobre el Método Habla y me ha parecido importantísimo.

¿Quieres que tu hijo aprenda a hablar en público jugando? Visto así a mí ya me parece interesante. Porque si hay algo que me preocupa es la capacidad de desenvolverse en público. Principalmente porque es algo que está muy relacionado con la confianza en uno mismo y la autoestima. Cualidades que me encantaría que al día de mañana mi hijo tuviera interiorizadas.


Al frente del Método Habla se encuentran “Antonio Jimeno, líder en el ámbito de la comunicación infantil gracias a la sección "los niños y Jimeno" que dirige desde hace 10 años en el programa de cadena 100 "Buenos días Javi y Mar ". Y Benito Vega González, experto en comunicación oral y liderazgo . Actualmente dirigiendo la división de Toastmasters España y responsable del lanzamiento de Youth Toastmasters Madrid”.

Siempre he pensado que es algo que se debería enseñar en todos los centros educativos, debería ser una asignatura más por lo que os dejo el enlace para pedir información por si en el cole de vuestros peques están interesados en contar con esta experiencia como actividad extraescolar.

¿Qué método utilizan?
El primer eje de Habla es la autoconfianza. Se creará un ambiente cercano y positivo, donde todos pueden fallar y así aprender, buscando la comodidad para poder expresarse.
Se expondrán desde la primera sesión todos los alumnos. 
El segundo eje de Habla son las  Herramientas. Para poder comunicarse en cualquier ámbito de su vida: exámenes, diálogos con adultos, entre ellos, escuchar, entender la fuerza de las palabras, pausas, voz, cuerpo…, de una forma eficaz, buscando conectar con cualquier audiencia”.

Herramientas
-       Comunicación Oral. Destrezas para lograr la confianza y seguridad
-       Improvisación. Les proporcionarán tres claves para que sepan salir de toda situación improvisada
-       Evaluaciones. Búsqueda en conjunto de las áreas de mejora
-       Gaming. Aprendizaje sin ser conscientes. Aprender jugando

¿Qué objetivos se persiguen?
-       Aprender a hablar en público jugando y divirtiéndose
-       Eliminar lo que es el miedo a hablar en público
-       Aumentar su autoestima y autoconfianza en las situaciones de estrés
-       Ser capaces de enfrentarse a cualquier situación discursiva
-       Improvisar
-       Ser expertos en técnicas de comunicación verbal y no verbal
-       Incorporar la oratoria de manera natural a su vida

jueves, 26 de abril de 2018

Cookies con chocolate sin leche


Monstruo de las galletas al habla. Me encantan las cookies. Las de chocolate blanco de Starbucks mis preferidas, qué le vamos a hacer. Digamos que es mi pecado confesable. Por eso esta receta, que además ha permitido que Principoso pruebe “algo parecido” a lo que para mí es una delicatesen, pues merece un súper aplauso en nuestra casa. Seguramente con el paso de las semanas el post merezca ser editado porque esta primera vez he tenido la suerte de la principiante pero también he cometido errores y seguro que hay que cambiar cosas para pulir el resultado. Como siempre la masa la he hecho con Thermomix (siguiendo su receta de galletas con pepitas aunque a mi manera) pero está claro que se puede hacer sin ella.



Ingredientes

-       140g. de chocolate negro 70% Lindt. (Ingredientes: Azúcar, pasta de cacao, manteca de cacao, vaina de vainilla Bourbon. Puede contener frutos de cáscaraslechesoja, granos de sésamo y trigo. Cacao 70% mínimo. Es importante señalar aquí que desde hace seis meses Principoso sí puede comer productos en los que aparezca la leyenda “Puede contener…” o “se realiza en una fábrica que también manipula…”. En casos de alergias más severas, con riesgo de anafilaxia por ejemplo, este chocolate no sería opción. Moofree siempre puede ser una buena solución).
-       130g. de margarina. Yo utilizo Flora Oliva.
-       150g. de panela
-       1 huevo
-       2 cucharaditas de azúcar vainillada
-       180g. de harina
-       ½ cucharadita de bicarbonato
-       ½ cucharadita de levadura
-       1 pellizco de sal

¿Cómo se hace?

-       Precalentamos el horno a 180º. Preparamos dos bandejas de horno con papel de hornear.
-       Cortamos el chocolate, lo introducimos en el vaso y troceamos 3 segundos a velocidad 6. Lo guardamos para después.
-       Ponemos en el vaso la panela y pulverizamos 10 segundos/velocidad 10.
-       Incorporamos la margarina, el huevo y el azúcar vainillado. Mezclamos 2 minutos/velocidad 3.
-       Añadimos la harina, el bicarbonato, la levadura, el pellizco de sal y removemos 40 segundos/velocidad 4.
-       ¿Os acordáis del chocolate Lindt que troceamos? Ahora es el momento de agregarlo y lo removemos todo 30 segundos/velocidad 2.
-       Formamos bolas, o bolitas no hagáis como yo, las ponemos en las bandejas que teníamos forradas con papel de horno y dejamos cada tanda de bolitas unos 10 minutos al horno o hasta que estén doraditas.
-       Y ahora viene mi duda. Algunas de las galletas las metí directamente al salir del horno en un bote hermético y no es por nada pero se parecían muchísimo a mis soñadas cookies. Las que dejé enfriar sobre la rejilla quedaron igual de ricas pero con una textura más parecida a una galleta tradicional.

Dicho todo esto, la próxima vez tengo dos tareas: hacer bolitas y no balones de fútbol y todas en recipiente hermético.

¡Espero que os guste!