lunes, 13 de marzo de 2017

Un disfraz para llegar al espacio


Madre mía! Han pasado ya varias semanas y aún no os había enseñado con más detalle el disfraz que llevó Principoso en Carnaval y como sus Treintapapis intentaron acompañar la temática.

Que lo de esta casa con los temas del espacio es ya un clásico/obsesión es conocido por todos y en este carnaval no iba a ser menos. Es lo que tiene tener una tía que trabaja en este campo, que un simple disfraz de astronauta regalado por ella no puede ser más perfecto y más idéntico a los usados por los astronautas de verdad.

En su primer cumpleaños su tía le regalo este disfraz de astronauta y nosotros al verlo y ver que era de 18 meses lo tuvimos claro: ¡Ya tenemos disfraz para Carnaval! Además es tan bonito que no tuvimos demasiadas dudas al respecto.




Como sabéis las veces que nos disfrazamos nos gusta seguir una temática común para los tres, de esta manera en su primer Carnaval, como ya os enseñé, íbamos disfrazados de los personajes de Toy Story, en Halloween de Draculín, vampiresa y cura...






y ahora, en su segundo año carnavalesco Principoso iba de astronauta y nosotros de extraterrestres, marcianos o algo así… 




Un par de bolsas de basura, papel de plata, fieltro y unas antenitas fueron los ingredientes de esta receta de otra galaxia. Los disfraces tenían cosas que mejorar, como que la bolsa de basura de Treintapapi hubiera sido grande ya que al pobre le quedaba torerilla pero creo que el resultado respecto al dinero que invertimos fue más que aceptable.


Feliz Semana! Yo la he empezado un poco regular, con un catarrazo importante. Yo que pensaba que este invierno me iba a librar pero no… los virus han aparecido. Esperemos que para marcharse en un par de días como mucho.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Ojalá nunca tengas que celebrar un día como hoy


Hoy tendría que empezar este post diciendo ¡Feliz día a todas! Pero no me apetece. Soy de los y las que piensa que el hecho de que tengamos que tener días para conmemorar y celebrar nuestras diferencias por sexo, raza… muestra la bajeza moral de nuestra sociedad. Igual consideráis que soy una ignorante por pensar así y no estáis para nada de acuerdo. Por supuesto, cada uno es libre de pensar y celebrar lo que quiera y le guste pero a mí no me gusta y también soy libre de pensarlo.

Luchamos un día y ¿los otros 364? Apóyame, quiéreme y trátame de tú a tú todos los días. Yo haré lo mismo. Da igual si eres hombre o mujer, Te apoyaré, te querré y te trataré de tú a tú como personas que somos, sin más. Queda tanto camino por andar. Tanto.

En mi casa soy una afortunada. Lo sé. Pero nunca hubiese elegido a una persona que no me tratase y valorase como él. Nunca. Nunca me hubiera podido enamorar de alguien que no “trabaja” por nuestra vida al 50%. Lo digo totalmente con la cabeza alta y la boca bien grande: NUNCA. Somos miembros de una familia, más allá de hombre o mujer.

Sin embargo, fuera de casa no las tengo todas conmigo. Sí, llevo 17 meses en casa sin “trabajar fuera” por decisión propia, por decisión de los dos. Porque es la educación que hemos elegido para nuestro hijo y más mal que bien podemos hacerlo, pero aquí hay un problema de base muy claro. La que se queda en casa soy yo porque el sueldo “fuerte” es el de él (ojo! este es nuestro caso, habrá tantas situaciones como personas). El hombre trae el sueldo “importante” a casa, y mientras esto siga siendo así no tenemos opción. NI nosotras, ni ellos. Porque estoy segura de que más de uno mataría por quedarse unos años con sus pequeños en casa, con verles crecer y amanecer cada mañana. Un privilegio sin lugar a dudas.

¡Claro que pienso en volver a trabajar! Pero, ¿conseguiría un trabajo en el que no pesase tener un hijo? Seguro que va a faltar mucho cada vez que el niño se ponga malo, no va a poder quedarse más tiempo porque tendrá que salir corriendo a por el niño, puff! y seguro que dentro de no mucho tiene otro hijo. ¡Es evidente que estas cosas se siguen pensando! A la hora de entrevistar a un hombre estas vicisitudes no pesarían.

Luchar juntos ¡Sí! ¡Claro! Pero todos los días.

Por mi parte mi lucha diaria para conseguir que algún día esto cambie la tengo en casa. En la educación que le demos a Principoso. Los niños son el futuro y la educación que les demos es el arma más poderosa que tenemos.

Mi hijo tiene cocinita, fregona, escoba, muñeco bebé al que cuidar, coches, herramientas, pelotas… tiene juguetes. Sin género. Y si algún día tengo una niña tendrá cocinita, fregona, escoba, muñeco bebé al que cuidar, coches, herramientas, pelotas... Y a ambos les enseñare que NUNCA, NUNCA se enamoren de alguien que no  les trate de tú a tú (Y CON AMOR DE VERDAD), sea hombre o mujer. NUNCA




martes, 28 de febrero de 2017

Culetes secos, piel en orden


Hoy vamos a hablar de pañales, los que hemos usado con Principoso, los que estamos utilizando ahora y los que es probable que empecemos a gastar.

Antes de que el niño naciera teníamos claro que íbamos a empezar con Dodot Sensitive, fueron los pañales que llevábamos en la bolsa del hospital y los que empezamos a utilizar hasta que ingresó en neonatos.
Allí teníamos que utilizar los pañales que nos daban porque iban pesados. Sí, sí… tenían que tener control de qué cantidad de pis hacía para vigilar una posible deshidratación debida al tratamiento de fototerapia que le estaban haciendo.
Los pañales del hospital eran ¡horror! Entre estos nueve días que estuvo ingresado y los 3 que tuvimos que volver para iniciar su tratamiento para el corazón no conseguíamos que el culete se recuperase. Pobrecito ¡cómo lo tenía! Hasta heridas… En cuanto nos dieron el alta empezamos en casa con nuestras rutinas y en poco tiempo estaba perfecto. Pañales y toallitas Dodot Sensitive, Bepanthol en cada cambio de pañal y pasta al agua (Eryplast, Lutsine) por las noches si era necesario. “¡Culete suave como el de un bebé listo!” Tengo que decir que nunca más hemos tenido problemas con estas molestas rojeces, ni con la salida de los dientes…

¿Qué puedo decir de Dodot Sensitive? Que no podíamos estar más contentos, los volvería a comprar una y mil veces más. Si volviera a ser mamá, y económicamente me lo pudiera permitir que esto no hay que perderlo de vista, volvería a comprarlos sin dudarlo. Estuvimos usándolos hasta la talla 2 (3-6 kilos). De la gama Sensitive existen la talla 1 (2-5 kilos), 2 (3-6 kilos) y la 3 (5-10).

¿Qué hicimos después? Pues estuvimos utilizando Dodot Activity hasta que el peque cumplió el año. También estábamos muy contentos con ellos pero veíamos que todos los problemas de piel que parecía que tenía Principoso, y que ya os conté, se iban solucionando y a partir del año empezamos a utilizar pañales de marca blanca. Si por nosotros fuera hubiéramos seguido con los Activity siempre, pero económicamente es para pensárselo.
De momento estamos muy contentos con ellos, es cierto que tenemos un niño que no se queja demasiado en lo que a pañales se refiere, pero es que de verdad pensamos que nos van bien.

Pero, ¿qué ha ocurrido ahora? Cómo sabéis, si me seguís en Instagram, nos mandaron un paquete de los nuevos Dodot para probarlos y así hemos hecho. Los estamos usando por la noche y aunque como os digo mi peque nunca ha dormido mejor o peor por el tema del pañal, sí que es cierto que por las mañanas he empezado a notar dos cosas: el culete no tiene marcas en la piel de las arrugas del pañal y de estar, hablando claro ,“recocido” y que se levanta sin la típica pelota entre las piernas hinchada llena de pis. 

Los nuevos Dodot se acercan bastante a los Activity, o por lo menos a mí me lo parece. Tienen tres tubos ultra-absorbentes que son los que distribuyen la humedad y creo que los “culpables” de que yo no note esa pelota entre las piernas por las mañanas. El pañal también cuenta con microperlas absorbentes, ahí es nada. Según la información que acompaña el producto “el pipí es encapsulado por microperlas que absorben hasta 30 veces su peso y ayudan a evitar que la humedad retorne a la superficie”.

Respecto a la ausencia de marcas en la piel con la forma de las arrugas del pañal yo creo que es por la textura, así como si fuese algodón. En serio, si pasas la mano por el culete no se nota humedad. En definitiva, después de probarlo puedo decir que esas 12 horas seco de las que habla la promoción en nuestro caso es real. 

Como apunte personal creo que una mejora que se ha conseguido con los nuevos Dodot es el tema del olor. Después de los Activity y antes de pasar a los de marca blanca estuvimos utilizando los Dodot Azul un breve, brevísimo periodo de tiempo. Dejamos de hacerlo porque el olor era insoportable, por lo menos en nuestro caso, y eso con estos pañales nuevos no lo notamos en absoluto.

Y ahora, ¿qué vamos a hacer? Pues vamos a seguir con nuestros pañales de marca blanca por el día, porque nos van bien, nos gustan y creo que no nos compensaría utilizar estos nuevos pañales todo el día por motivos económicos. Además, mi hijo, imagino que como el de muchas de vosotras, tiene esa estupenda costumbre de hacer caca en cuanto les has bañado, puesto un pañal limpio… y para eso preferimos gastar los que teníamos hasta ahora. Lo que sí vamos a hacer es utilizar los nuevos por la noche ya que los resultados a mí me han convencido.

Este post no pretende sentar cátedra en cuanto a qué pañales son mejores o peores, os hablo de nuestra experiencia. A algunos bebés les irán mejor unos y a otros, otros. Pero todas las opiniones son válidas.



miércoles, 22 de febrero de 2017

Piel atópica… por los pelos… y de momento


En el post de hoy os voy a hablar de un padecimiento que sufren muchos niños, y adultos, y que es verdaderamente engorroso, doloroso… en fin… algo que pensábamos que también iba a formar parte de nuestro día a día pero que por suerte, y de momento, toco madera que nunca se sabe, hemos esquivado.

Durante los primeros meses de Principoso el pobre tenía la piel fatal, era difícil verle sin la cara llena de heridas (y eso que teníamos mucho cuidado con mantener sus uñas cortitas, dormía con calcetines en las manos… pero nada funcionaba) y por la noche sufríamos un montón: él rasca que te rasca y yo viéndole. Le llevamos varias veces al pediatra, no os voy a engañar yo estaba mentalizada de que lo que tenía el peque era piel atópica, pero nuestro pediatra siempre le quitaba importancia y nos decía que era normal.
Sus consejos: usar crema de Nivea (sí el bote azul de toda la vida que me acompañó durante el embarazo para prevenir las estrías) y dejar de ser tan limpios. ¡Cómo lo oís! Decía que esto de bañarle todos los días no tenía sentido, que nos estábamos cargando la barrera protectora natural de su piel y que siendo tan pequeñito no necesitaba en absoluto que le bañásemos todos los días.

Paso número 1: ser un poquito más “cochinos”
Lo de la crema Nivea nos funcionó más bien poco la verdad, aunque conmigo en el embarazo fue mano de santo, pero ¡ay lo de dejar de bañarle tanto! Ya lo creo que funcionó… Empezamos a bañarle un día sí y otro no y su piel se calmó bastante… aunque no era suficiente. La cabeza y partes de los brazos y las piernas le picaban mucho y había zonas de su piel que se habían quedado con una textura como si fuese costra.
De vez en cuando llenábamos su bañera y echábamos un poquito de aceite de almendra pero no era suficiente.

Paso número 2: tener suerte con la elección de crema
Vale, el pediatra nos dijo que Nivea y que por favor no gastásemos dinero en cremas que no hacían nada, pero ¡qué levante la mano la mamá o el papá que viendo la desesperación de vuestro bebé rascando sin parar no iba a seguir mirando y buscando soluciones! Pues así pasó. Un día estando en la farmacia me puse a mirar y remirar (sí, la farmacia parque de recreo de cualquier mami) y me encontré con la gama de productos de Lipikar de la RochePosay. Empezamos probando la crema hidratante y después viendo que la cosa parecía que funcionaba nos tiramos a la piscina con gel y champú. Casualidad o no: ni un picor más. Ahora mismo Principoso tiene la piel perfecta. Ahora sí tiene la piel como el “culito de un bebé” (nunca entenderé esta frase con lo que sufre precisamente la piel de esta zona cuando son peques).

No sé si lo que tuvo fue un brote de piel atópica y en el futuro nos volverá a visitar, no sé si simplemente era normal como me decía el pediatra… el caso es que parece que lo solucionamos aunque yo guardo lo que nos sobró de la última compra de Lipikar por si en los próximos meses (hasta que caduque lo que tenemos) la piel atópica tiene a bien visitarnos de nuevo.

Ahora que Principoso es un poco más mayor sí le bañamos todos los días, entre los desastres de la hora de comer, sus rebozados por el suelo… ya sí tenemos que bañarle todos los días, no obstante, y a pesar de estar haciéndolo ya con champú, gel y crema normales de bebé todo sigue en orden, aunque como os digo no cantamos victoria porque puede volver a aparecer.

Por cierto, viendo que nos funcionaba cuando nos pusimos a mirar protecciones solares nos decantamos por la misma marca y la verdad… genial.

Como siempre os digo lo que me ha funcionado a mí, no tiene por qué funcionarte a ti y más en este tipo de casos en los que se gasta mucho dinero probando y probando cremas para ver cuál es la que funciona a una piel determinada. Ah! Y como siempre no trabajo para la Roche Posay, ni gano nada con ello… ojalá! :P

Os dejo este enlace con el origen de la piel atópica, síntomas y qué hacer para aliviarlo… 






lunes, 20 de febrero de 2017

Los cuellitos de El Coatí


Ahora que ya tenemos ganadora de la “Agenda para Prepapás Implicados y Aplicados” nos metemos de lleno en otro sorteo.
Esta vez os quiero  hablar de una tienda muy especial, cercana y familiar: El Coatí.

El Coatí es una tienda que se encuentra en Galapagar, Madrid (Calle los Cantos, 2). No es un negocio cualquiera, es el sitio perfecto para que podáis ir a comprar todo lo necesario para tus aficiones: punto, costura… Además, no sólo puedes comprar el material, también puedes aprender con ellas en sus clases de bolillos, punto, ganchillo, costura y patchwork. (Si eres de la zona y te apetece apuntarte no dudes en mandarles un privado y preguntarles disponibilidad).

¿Y diréis? Y Treintamami porque nos cuenta esto hoy, pues muy sencillo. Desde que nació Principoso hemos utilizado para resguardarle del frío cuellitos en lugar de bufandas. Son más cómodos, no se caen, y ¡quedan tan bien!
En El Coatí hacen cuellitos artesanales, con lanas de primera calidad, muy suavecitos para los peques, y perfectos para combinar con algún gorro o incluso para llevar el cuellito a juego con el de mamá o papá.  Trabajan bajo demanda, es decir, podéis escribirlas y pedirlas el color que os gustaría por ejemplo, si queréis el gorro también, un cuellito para mamá... Estarán encantadas de atenderos.

Por cierto, lo último que he visto de ellas son unos Ratoncitos Pérez personalizados para guardar los dientes de los peques que son amor.

Como queremos que las conozcáis y algún o alguna afortunada pueda probar los cuellitos os animamos a participar en este sorteo de dos cuellitos a elegir entre los siguientes colores (azul bebé, rojo, fucsia, rosa palo).

Si queréis conseguirlos los pasos son los siguientes:

- Seguir a Treintamami en Facebook

- Seguir a El Coatí en Facebook.

- Comentar en Facebook diciendo qué dos colores elegís y mencionar a dos amigas/os en la publicación.

- Compartir la publicación.

¿Quién puede participar? El sorteo es de ámbito nacional y podrán participar todos aquéllos que hayan cumplido con los requisitos arriba mencionados. ¡Fácil!

¿Hasta cuando? Podrás participar hasta el viernes 3 de marzo a las 23.59. El sorteo se realizará mediante sortea2 el lunes 6 de marzo y, tras comprobar que el ganador cumple todos los requisitos, ese mismo día diré a través de Facebook el nombre del vencedor.

¿Y después qué? Pediré al ganador que me facilite sus datos de envío por correo electrónico y una vez que los tengamos el artículo será enviado a su destinatario.
El afortunado tendrá hasta el 8 de marzo a las 23.59h. para pronunciarse, en caso contrario se volverá a hacer el sorteo.




Principoso en acción con el cuellito y el gorro que hemos encargado este año. ¡Me enamora!



lunes, 13 de febrero de 2017

Nuestra cápsula del tiempo


Para las que sois de Madrid, o los que habéis estado de turismo alguna vez por aquí, ¿os habéis fijado en la estatua de Cervantes que hay en la Plaza de las Cortes, justo enfrente del Congreso de los Diputados? La escultura no está ahí por casualidad ya que la plaza está muy cerca del Barrio de las Letras donde se encuentra la casa del propio escritor. 
Hace años me tocó hacer de guía/educadora de un grupo por el Madrid de las Letras y esta primera parada, bajo la atenta mirada del famoso Manco de Lepanto, fue inspiradora. A los niños y sus profes les contamos una interesantísima curiosidad.

En diciembre de 2009, durante los trabajos de remodelación de la plaza de las Cortes hubo que retirar a un lado la estatua de Cervantes. Cuando las máquinas excavaban la tierra, uno de los operarios empezó a desgañitarse para indicar a sus compañeros que detuvieran el trabajo. Entre la tierra y los escombros, justo debajo de donde hasta hacía un momento había estado la base de granito de la estatua, vio algo que llamó su atención. Se trataba de una lápida con una anilla que parecía una compuerta secreta. Detenidas las obras, un equipo de arqueólogos se personó en el lugar y se hizo cargo de la situación. Abrieron la compuerta y del hueco oscuro emanó un olor pestilente. Hubo que meterse de medio cuerpo en el agujero y tirar con fuerza para extraer una caja de plomo hermética totalmente ennegrecida. Sus medidas eran 38,5 cms de largo, 22,5 de ancho y 22 de altura.
Y ¿qué había allí? Lo que encontraron fue una urna de cristal que contenía lo que muchos ya sospechaban: una cápsula del tiempo.
La cápsula albergaba multitud de objetos de la época en que se enterró, 1834. Así, encontramos retratos de algunos personajes de la época, el discurso de la reina regente de apertura de las cortes generales en julio de 1834, ejemplares de prensa, varios ejemplares de El Quijote, varias monedas y medallas o un Calendario manual y guía de forasteros de Madrid para el año 1834, entre otros muchos objetos”. Datos obtenidos en Mirador Madrid. Más información.

No me he vuelto loca, este blog sigue siendo de maternidad pero me apetecía contaros algo que estamos haciendo en casa, y que seguro que hacéis muchas, y me hacía gracia explicar el momento en el que me dije “yo quiero una de esas cuando tenga un bebé”. Y así lo estamos haciendo.

Nuestra caja no tiene tanta solera como la de Cervantes y ni siquiera sabemos si algún día la enterraremos en algún sitio o directamente la guardaremos para enseñársela a Principoso cuando crezca. De momento ya tenemos bastantes cosas guardadas. Os lo explico por si os da ideas:

- periódicos que compramos el día que nació.
- su primer chupete.
- dedicatorias que le hicieron cuando nació.
- unos sobres con su nombre escrito por su bisa de 95 años.
- su primer globo.
- el globo y la guirnalda de decoración de su primer cumpleaños.
- una carta, impresionante, que le escribió su tía por su cumple.
- una foto de su mano y la de Treintapapi.
- su primera foto para el DNI
- un cd con un vídeo en el que se ve a Principoso haciendo el regalo de nuestro primer día de la madre.
-una galleta de las que me hizo una amiga para mi “NObabyShower”, (yo no quería Babyshower, lo siento soy una rancia y no me motivan, y los amigos más íntimos se presentaron en casa para celebrar un NoBabyShower con galletas incluidas).
-una gorra de Salamanca. Esto tiene su explicación. Una de las primeras excursiones que hicimos con Principoso fue a Salamanca y hacía un solazo increíble y nosotros como padres expertos íbamos sin gorra, sin protector solar… ahí con un par… Treintapapi entró con el Padrino de Principoso en una tienda para comprar una gorra de emergencia y salieron con la más grande, y fea para mi gusto, que pudieron encontrar.

Son sólo ideas, pero creo que tanto si se entierra y algún día se decide ir a buscarlo con el niño o simplemente se guarda para enseñárselo es algo muy fácil de hacer y ¡tan bonito!

Por cierto, si os apetece juntar a un grupito de papis y peques y hacer una visita por el Madrid de las Letras, que yo os recomiendo 100% cuando venga el buen tiempo, yo os aconsejo que llaméis a Mirarte, la empresa en la que trabajaba, repito trabajaba, ya no, luego no me llevo nada por ello, pero hacen las cosas muy bien e igual os pueden preparar una visita. Esta es su web.






martes, 7 de febrero de 2017

Mis primeros libros bilingües


Que sin saber inglés hoy en día no vamos a llegar muy lejos es algo sabido y que nos han metido con cuchara, o con embudo, desde que éramos pequeños. Pero, ¡ay! qué poco bilingües que somos, con honrosísimas excepciones por supuesto.

Venga, que levanten la mano los que año tras año ponen en su lista de propósitos para el nuevo año aprender inglés… Y ahí se plantan, con el eterno aprendizaje del presente simple, continuo, pero de inglés, lo que viene siendo saber hablar inglés no tenemos ni pajolera. ¡Qué desastre! Desde la más tierna infancia intentando aprender inglés y seguimos sin saber. Pero ¿sabéis qué? La culpa no es del todo nuestra. Creo que el sistema se equivoca en la forma en la que está planteado el aprendizaje de este idioma en nuestro país. El simple hecho de que aquí todo, absolutamente todo, pelis, series, dibujos, se doblen al castellano es un problema más que una ventaja que no tienen en otros países. Así no hay quien “haga oído”.

Ahora que estamos al otro lado, en el lado de los Treintapapis que quieren que su hijo sepa hablar inglés, que desde pequeño el inglés sea algo habitual y no le suene a chino hay un par de cosas que hemos empezado a hacer. En primer lugar poner las pelis y los dibus en inglés (siendo sincera a mí se me olvida y es Treintapapi el que está todo el rato cambiando la configuración de Clan) y empezando a tener cuentos en inglés para leérselos en su pequeña biblioteca.
De momentos son poquitos pero esperamos poder tener cada vez más y como siempre las recomendaciones son bienvenidas.

Os cuento cuáles son los que tenemos:
- Have you seen my dragon? Steve Light. Ed. Walker Books. Un niño ha perdido a su dragón en la ciudad y tenemos que ayudarle a encontrarlo. Además de poder leerle frases cortas que ayudarán a que el niño se haga con la sonoridad del idioma (y que los padres aprendamos inglés) nos lo pasaremos bien porque es algo así como el “Buscar a Wally” pero con un dragón.
- Mis primeros libros bilingües. Animals y Colors. Todo libro Ediciones. Imágenes sencillas y palabras básicas para las primeras “lecciones” de vocabulario.
- Mis primeras canciones en inglés. Séverine Cordier. Ed. Timunmas. Éste nos encanta porque puedes escuchar directamente la canción de cada página pulsando un botón sin que papá y mamá nos dejen patidifusos con su maravillosa voz. Están las conocidísimas The Wheel on the bus, One, two buckle my shoe, Itsy Bitsy Spider (qué haríamos sin ella, pobre araña que subió al canalón, vino la lluvia y se la llevó…), Head and Shoulders (ésta Principoso la reconoció a la primera!! Es lo que tiene que Peppa Pig esté todo el día cantándola)…

Ya veis que de momento son poquitos pero estamos deseando que nos contéis cuáles tenéis para ir agrandando nuestra biblioteca en inglés.