martes, 27 de diciembre de 2016

Decoración navideña a prueba de Kamikazes


Aunque ya ha pasado la primera tanda de atracones, regalos y brindis y seguramente todos ya tenemos nuestras casas engalanadas, hoy os quería contar cómo hemos solucionado en VillaPrinciposo el gran problema en el que se había convertido la decoración navideña.
Mi árbol de Navidad me gusta mucho. Es grande, frondoso, lleno de bolas… vamos, un peligro.
Hacía ya un par de meses que estaba viendo como mi adorable bebé se estaba convirtiendo en un mini delincuente en potencia y sólo pensar en poner el árbol me ponía nerviosa. 
Me imaginaba al niño estampado en el suelo con el árbol encima o rompiendo las bolas y cortándose con los trocitos que quedasen de ellas.
La solución no ha sido otra que hacer un árbol de fieltro y dejar mi árbol adorado para momentos menos suicidas.
Os lo cuento porque quizá para otros años esta idea os pueda servir de ayuda. Compramos fieltro verde para hacer la forma del abeto y con fieltro de colores hicimos algunos adornos como bolas, campanas o bastones. Nada arriesgado y muy tradicional. En realidad no sé dibujar mejor como para poder hacer formas más elaboradas. Estas figuras las colocamos con velcro y fue genial porque el niño nos pudo ayudar a ponerlas.
De los adornos que ya teníamos hemos podido aprovechar algunos que son de tela y que nos han venido muy bien.
Cuando lo terminamos lo pusimos en la pared con una chincheta y la verdad, no puedo estar más contenta. Creo que ha quedado muy resultón, alegra muchísimo el salón y es seguro. El resto de la decoración del salón se ha limitado a la flor de Pascua, que ningún año falta en nuestra casa, un Papá Noel colocado en una estantería alta, como no, y un par de figuras de Sostrene Grene.
Me encantan estas fechas, me encanta decorar la casa pero… durante unos años muchas cosas se tendrán que quedar guardadas.
Eso sí, sea de la manera que sea esta casa se decora.




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