martes, 31 de enero de 2017

Invitaciones de boda DIY


Aunque está claro que esto es un blog de maternidad y todo lo relacionado con ella, ya os dije al principio de los tiempos (es decir, hace dos meses) que en “Y ahora van…” os iba a ir contando cositas de lo próximo que va a ocurrir en mi vida: mi boda. Puede que no os interese lo más mínimo pero… y la ilusión que me hace contarlo qué?

Hoy me toca “spoilear” nuestra invitación de boda. Ahora que ya las tenemos prácticamente todas repartidas, o en proceso (yaya, padre aunque no me estéis leyendo tenéis que poneros las pilas 😅), os puedo enseñar cómo es.

Lo primero de todo contaros que finalmente ha sido una invitación DIY. Me enamoré de un diseño que vi por Internet y ya me podían enseñar mil y un modelos que no me gustaban. Así soy yo, de ideas fijas para todo.

Foto en mano fuimos pidiendo presupuesto en distintas empresas dedicadas al mundo bodil “Quiero 75 invitaciones iguales que la de la foto” y… ¡tachan, tachan!... el precio para nosotros era desorbitado. ¡Ojo! que no digo que no esté justificado ese precio (y más después de haber vivido en nuestras carnes el tedioso proceso) o que tenga algo en contra de los profesionales que hacen invitaciones de boda, para nada. Sólo que para nosotros era demasiado, exactamente 9 veces más de lo que finalmente nos han costado.

Sólo nos quedaba plan B: hacerlas nosotros. A mí me encanta como han quedado, pero no soy objetiva, y a pesar de que ha sido un trabajazo ahora cuando las entregamos mola pensar que son nuestras en todos los sentidos. 



En cuanto tuvimos fecha de boda lo primero que hice fue comprar un sello en Project Party Studio y gracias a él todos los DIY tienen ese toque, invitaciones incluidas. Si os vais a casar o tenéis cualquier evento en mente yo os animo a que hagáis sello, queda muy profesional. Con el diseño de los textos y el tipo de letra nos ayudó nuestra Wedding.

Poco a poco os iré enseñando más cosas, más que nada porque me apetece y por si a alguien le puede servir de inspiración.
Espero que os guste. 




Ese libro rosa que veis en las fotos es “El diario de la novia” de Petite Mafalda. Fue un regalo de los padres de “elmejoramigodelmundomundial” cuando se enteraron de que en un año tenían boda. Sólo os puedo decir que es muy útil y digno de la expresión “para morir de amor”.

miércoles, 25 de enero de 2017

Hasta el infinito y más allá


Que tenemos cierta obsesión por las películas de Pixar puede que sea una evidencia. En concreto, Toy Story y Monstruos son nuestra debilidad y no de ahora porque tengamos un hijo. Todos los muñecos de Monstruos los teníamos antes de que naciera Principoso, así somos.

Nuestra ilusión es compartir esa “afición” con el peque y que algún día pueda llegar a gustarle, todo sea que no lo soporte y le encanten los Power Rangers, por ejemplo.
El otro día hicimos el primer intento poniendo Monstruos, y aunque aún es muy pequeño, me sorprendió como se quedaba anonadado cada vez que salía Boo (la niña de la película) en escena. Para ser un primer intento de cine en casa no estuvo mal.

En casa de "elmejoramigodelmundomundial" Foto @ybajartelaluna
No es la primera vez que intentamos esto del cine. Cuando fuimos a ver “Buscando a Dory”, en la Sala Junior del Centro Comercial IslaAzul, Principoso tenía 9 meses y “elmejoramigodelmundomundial” días (sí, aventureros al máximo), ambos durmieron plácidamente por lo que como intento no estuvo mal, pero no cuenta.

Bueno, dejo de enrollarme que como introducción me parece excesivo y más porque hoy no os quería hablar de las maravillas de Pixar, que también, quería hablaros de ¡Carnaval y disfraces! (cambio de tercio así en un momentito).

Ya sólo queda un mes y había pensado enseñaros nuestros modelitos del año pasado porque igual a alguna os puede servir de inspiración.

Venga, voy a sorprenderos… fuimos de… TOY STORY!  Seguro que no os lo habíais imaginado… Nos gusta mucho esto de disfrazarnos en familia y el primer año la temática estaba cantada.

El disfraz de Principoso lo encontramos en Disney Store, en rebajas muy bien de precio. Él iba de Buzz Ligthyear muy guapo, qué os voy a decir. Treintamami y Treintapapi iban de Woody y Jessie, y en este caso eran disfraces caseros.


¿Qué necesitamos? 
En nuestro caso fuimos a “El Corte Chino” a comprar:
- GomaEva amarilla
- rotuladores para tela
- mantita de viaje con estampado de vaca
- sombreros vaqueros
- pistolas y estrella de sheriff
- pañuelo rojo para el cuello

A todo esto le añadimos una camisa blanca, una camiseta de manga larga naranja (debería ser amarilla pero es la que teníamos) y unos pantalones vaqueros para cada uno.
Os enseño el resultado a ver qué os parece…




¡Resultado final! @ybajartelaluna

Espero que os haya servido de inspiración para los disfraces de Carnaval.

martes, 24 de enero de 2017

Sacar el fotógrafo que llevamos dentro


Bueno, ¿cómo va el martes? Venga seguro que en un abrir y cerrar de ojos ya estamos de viernes… Hoy os vengo a hablar de fotos por lo que este post puede que quede más visual que otra cosa…

¡Qué levanten la mano los papis y mamis que tengan “petado” el móvil con fotos de sus peques! Yo llevo varios meses que ya me da el aviso de almacenamiento lleno… Demasiados momentos que guardar ¿verdad? Que si su primera palabra, su primer diente, su primera vez comiendo en la trona, la verdad, los móviles nos han facilitado mucho la tarea de guardar recuerdos para siempre, eso de lo que os hablaba en mis fotos de embarazo de Y bajarte laluna

Para mí, quizá esto sólo tenga algo negativo que es el hecho de estar más pendiente de inmortalizar el momento que de vivirlo pero eso es otro debate.

Me encantan las fotos, es otra de mis enfermedades qué le vamos a hacer, y aunque yo no soy muy buena haciéndolas, casi podríamos decir que soy bastante flojita, por lo menos he dado con Treintapapi que, aunque tampoco es ningún experto, se defiende. Si a esto le sumamos una más o menos “buena” cámara los resultados no son del todo malos.

En algunos momentos, como sabéis, hemos recurrido a profesionales para que nos hicieran fotos, está claro que como ellos, nadie, pero, somos más de preparar sesiones de fotos caseras. Qué sé yo… me encanta pensar que la mayoría de fotos que hay en nuestro salón las hemos hecho nosotros porque además de ver que son bonitas me hacen recordar los momentos en los que las hacíamos. Es un rato que pasas en familia, te ríes , de los desastre que salen a veces, y hace ilusión, cuando haces un regalo o mandas una felicitación de navidad, pensar que las fotos son tuyas. Puede que no sean las mejores fotos del mundo pero ¡son tus creaciones! Así que desde aquí yo os animo a que probéis a hacer fotos especiales más allá de la cotidianidad que capturamos con nuestro móvil día a día y, por supuesto, sigáis llamando a fotógrafos profesionales en otros momentos ya que no es para nada incompatible.

Os enseño algunas…


lunes, 23 de enero de 2017

Huevo frito, no gracias


Seguimos con nuestras aventuras, o mejor dicho desventuras, culinarias. Ya os conté hace un tiempo que Principoso tenía alergia a la Proteína de la Leche de Vaca, hasta ahí sin novedad. Poco a poco se iba acercando la fecha de introducción del huevo, según las recomendaciones que vi por internet porque como ya os he dicho en otras ocasiones nadie, ni enfermera, ni pediatra, nos dijo cómo teníamos que hacerlo.

Introducir el huevo me daba miedo, no os lo voy a negar, y mi miedo era más por tener que asumir una nueva alergia que por los ronchones con los que ya teníamos experiencia. Fuimos haciéndolo sin prisa pero sin pausa porque el pediatra lo único que nos advirtió fue que al año tenía que estar completamente introducido para poder poner la vacuna Triple Vírica.

¿Por qué? Pues porque “las vacunas requieren un medio de cultivo para su elaboración que puede ser de células diploides humanas pero también embrión de pollo, huevo embrionario o fibroblastos de embrión de pollo que pueden contener trazas de proteína de huevo y por tanto, ser potenciales causantes de una reacción alérgica en los pacientes alérgicos a este alimento. Las vacunas cultivadas en estos medios son la vacuna triple vírica, la antigripal, la vacuna frente a la fiebre amarilla, la antirrábica y una vacuna frente a al virus de la encefalitis trasmitida por garrapata (TBVE)” . Más información-fuente

Empezamos con la yema de medio huevo cocido, al no haber reacción, la clara; después pasamos a la yema entera, luego la clara entera para finalizar con el huevo entero y posteriormente los huevos pasados por agua, la tortilla francesa… Ni rastro de alergia, estábamos muy contentos salvo que a Principoso el huevo no le gusta mucho y tenemos que camuflárselo…


Pero, ay! amigos… nos las prometíamos muy felices!!
Llegó la víspera de su cumple y Treintapapi y yo organizamos una sesión de fotos casera de recuerdo de su primer año. Como somos muy originales, queríamos hacerle una tarta y que jugase con ella. Debido a su APLV el bizcocho se lo hice yo sin leche (ya os pasaré la receta en otro post) y al no poder rellenarlo de nata, hice merengue (hecho con clara de huevo y azúcar, obviamente). Le puse la tarta y empezó a guarrear con ella como cualquier niño, no llegó a probarla en ningún momento y… SE LLENÓ DE RONCHAS!  Las fotos se acabaron muy rápido. 

Le dimos un baño inmediatamente para eliminar cualquier rastro de tarta y le fueron desapareciendo todas las marcas. Esta vez no fuimos a urgencias. Le pusimos el pulsioxímetro, que sabéis que tenemos en casa, vimos que saturaba bien y por lo tanto no estaba teniendo problemas respiratorios y mantuvimos la calma. En unos días teníamos cita con el pediatra para la revisión del año y también con el alergólogo, esperamos a estas citas para comentar lo que había ocurrido.

El pediatra no le puso la vacuna de la Triple Vírica a la espera de las conclusiones del alergólogo y en el alergólogo… efectivamente Principoso es alérgico al huevo, pero puede seguir comiendo huevo… y ¿cómo se come eso?

Mi peque, mi enrevesado peque, es alérgico al huevo crudo. Podemos seguir dándole huevo de cualquier manera hasta llegar a la fase del huevo frito. De ahí, de momento, no podemos pasar porque es en el punto en el que nos quedamos cuando tuvo el brote. La pregunta del médico fue: ¿después del brote no has dejado de darle huevo?, y yo ojiplática y sintiéndome la peor madre del mundo le dije que no, que el niño seguía comiendo huevo. Su respuesta, “menos mal, si no le hubieras convertido en alérgico definitivo”. Pues nada, esta vez jugar a la ruleta rusa nos salió bien. No queda otra más que ensayo-error.

Pero ese día, y en esa consulta yo seguía ojiplática. Ante mi pregunta sobre la Triple Vírica el alergólogo alucinó. Dijo que no había ningún problema, que son precauciones que vienen de prácticas antiguas, que las vacunas actuales están tan perfeccionadas que evitan reacciones, incluso en niños que no toleran el huevo de ninguna manera, por supuesto podían vacunarle en su centro de salud.

¿Qué hice? Ir con la cantinela al pediatra. Treintamami ahora también es la “correveydile” de los profesionales sanitarios.
- Su respuesta: “no, aquí al niño no le vamos a vacunar porque puede ser peligroso. Deberían vacunarle en el hospital o proporcionarnos una vacuna Triple Vírica cultivada en células diploides humanas (Triviratén®) y que es usada en los pacientes alérgicos a huevo”.
- Vale, y ¿yo qué tengo que hacer?
- Nada, nosotros nos encargamos de llamar al hospital y gestionar el problema y así intentamos generar un protocolo de actuación para futuros casos… Bastante has hecho ya.

Ahí queda eso, ¿no hay más niños como mi hijo?, ¿tenemos que instaurar el protocolo de actuación nosotros? En fin…

La llamada tardó (mi hijo hizo el año en octubre y le vacunamos en diciembre) pero llegó. Veredicto final: “Sí mira, tenías razón tenemos que vacunarle aquí, nos han asegurado que no va a ocurrir nada”.

Y llegó el día de la vacuna, dos enfermeras y el pediatra, adrenalina preparada en la camilla, pinchazo y a llorar, como siempre, y una hora fuera a esperar que no ocurriera nada. Por suerte todo fue bien pero las sensaciones que nos quedaron no fueron buenas. ¿Por qué no se ponen de acuerdo todos los profesionales que tratan con niños?, ¿tan difícil es? Con tanto dudar a los padres nos transmiten de todo menos seguridad. Y ojo, nada en contra de mi pediatra, ni la enfermera que leyeron mil y un informes, sé que lo hicieron, hasta estar 100% seguros, ni nada en contra del alergólogo el cual tenía razón desde el principio. Sí estoy en contra de las disparidad de opiniones.

De momento seguimos comiendo huevo con normalidad aunque mi peque no sepa lo que es mojar pan en la yema de huevo.

Las fotos del día D

viernes, 20 de enero de 2017

¡Ave César! Los que van a colechar os saludan


Algunos pensaréis pero ¿y esta tontería de titular? pues, quitándole hierro al asunto esto es realmente lo que se siente cuando te dispones a afirmar delante de cualquier persona que en esta casa se colecha. Esperas rápidamente que el pulgar de tu interlocutor suba o baje porque es un tema para el que no hay medias tintas, no nos engañemos, o se está muy a favor o muy en contra, y lo que es peor, todo el mundo opina aunque el niño más cercano que hayan visto es el del maniquí de Zara.

Llegados a este punto es cuando yo no entiendo nada. El quid de la cuestión es dar con la tecla con la que toda la familia descanse y sea feliz. Y esto no es blanco o negro. ¡Olé! por todos los que han conseguido ese descanso ya sea con colecho o por separado, ¿qué más da? No hay una versión buena o mala del vamos a la cama que hay que descansar…

Cuando estaba embarazada en ningún momento pensé en colechar. Compramos cuna en su habitación y minicuna para los primeros seis meses. Una minicuna preciosa, por cierto, cómoda, práctica, calentita… una maravilla. La usó cinco veces como mucho para dormir cuando estábamos en el salón. El caso es que me gusta tanto esta minicuna que la he guardado, aunque podía venderla de segunda mano, pero mi intención es tener otro bebé algún día y pienso que quizá pueda usarla porque no hay dos niños iguales ni tenemos que repetir los mismos patrones. Nos dejaremos llevar por lo que ese bebé necesite. Hay muchos niños que necesitan la soledad para dormir, cualquier ruido o movimiento les desvela y necesitan su espacio, quizá mi segundo bebé, cuando llegue, pueda ser así y estaré igual de encantada.

¿Por qué colechamos?
Nuestra relación con este término ha pasado por distintas fases. Como sabéis cuando Principoso nació estuvo ingresado por los motivos que conocéis y además al volver a casa lo hicimos con un pulsioxímetro gigantesco. Nos daba miedo estar lejos de él. Pensar que le podía dar una taquicardia y no darnos cuenta por no estar a su lado nos preocupaba muchísimo. Sin dudarlo a la cama con papá y mamá. Me despertaba y podía buscarle el pulso siempre que quería y volvía a quedarme dormida tranquila.
Cuando le perdimos un poco el miedo al tema de su corazón entramos en la fase de ¿y con lo bien que dormimos nos vamos a arriesgar? Os puedo asegurar que desde que nació Principoso no hemos tenido una mala noche, más allá de las inevitables y largas madrugadas de mocos. Estaba claro. Nuestro colecho no sería pasajero. Fue en este momento cuando pensamos en comprar una cuna de colecho. Miramos la “Next2me”de Chicco por lo bien que había oído hablar sobre ella pero para el tiempo que nos quedaba de minicuna gastarnos dinero en una cuando ya teníamos otra me parecía un despropósito.

A construir se ha dicho
Animada por una amiga estuve mirando vídeos en Youtube de cómo hacer una cuna colecho casera. Éste fue el vídeo por el que yo me guié: 
Lo primero que hicimos fue comprar la cuna Sniglar de Ikea y después manos a la obra. Respecto al vídeo anterior decir que nosotros no tuvimos que reducir el ancho de la cuna porque con su tamaño normal nos valía.
A día de hoy y con 15 meses mi peque duerme ahí toda la noche. A veces con trampas, como cuando Treintapapi se va a trabajar que rueda hasta llegar a mí, pero el resto de la noche él en su cuna pegado a nosotros.

La habitación familiar

Y ahora ¿qué?
No tenemos ninguna prisa. A veces lo hablamos y decimos este fin de semana intentamos pasarle a su habitación pero le miramos y se nos quitan las ganas. Personalmente no estoy preparada para que duerma lejos de mí, es así de simple. ¿Cuándo delejaremos de colechar? Cuando estemos listos. Sé que es posible que cuando llegue el momento a Principoso le cueste mucho el cambio pero también pensaba eso del destete y a los 14 meses sin yo hacer ni decir nada él solito ha dejado de tomar pecho. Sin lágrimas, cuando él ha querido. Tengo esperanzas de que el cambio a su habitación también pueda ser así.

Sé lo que muchos estaréis pensado ahora ¿y eso cómo lo llevan? Pues bien gracias, sin problemas y con mucha imaginación. 

jueves, 19 de enero de 2017

El reino de Principoso


Ahora que ya ha pasado más de un mes desde que Treintamami saltó al vacío de la madresfera y ya vamos cogiendo algo de confianza… me apetece abrir las puertas del reino de Principoso. 
En realidad, esta semana he estado viendo las habitacionesde los hijos de algunos famosos y me ha dado envidia (o no, porque para gustos, colores y para mí hay cada una que no hay por donde cogerla) y quiero enseñar cómo nos quedó hace ¡casi dos años ya! la habitación de nuestro peque. 
No tiene nada de especial, aunque para mí es la más especial del mundo porque todo son recuerdos de los días en los que la montábamos. De hecho, ahora me rio con las prisas que me entraron en su día… cuando la realidad es que el niño tiene 15 meses y el trono del reino aún no se ha ocupado, vamos, que está prácticamente sin estrenar. Eso sí, creo que volvería a montarle la habitación una y mil veces más, porque qué sería de un embarazo sin la emoción de preparar su habitación, lavar su ropa, doblarla mil millones de veces… pequeñas cosas que marcan la diferencia.

Lo primero que hicimos fue buscar una temática. Las finalistas fueron: piratas y astronautas. Nos decantamos por estos últimos porque en nuestra casa es un poco especial esto del espacio. Cuando yo era muy pequeña, pero muy, muy pequeña tenía algún tipo de fijación con el espacio, es más, pobres mis padres si por un casual yo me enteraba de que había lluvia de estrellas o similares porque ya podía ser la noche más nublada posible que yo no paraba hasta convencerles de salir a la calle a ver las estrellas. Decía que quería ser astrónoma. Ahí es nada.
Después conocí a Treintapapi y por lo tanto también a su hermana, mi cuñada. Ingenieros los dos, la tata de Principoso ha llegado a trabajar en la Agencia Espacial Europea por lo que la obsesión ya es máxima en esta casa. La decisión estaba tomada.

Cuna: Aquí viene lo divertido. La cuna. Sí, sí esa que está sin estrenar. Nos decantamos por un mueble convertible de Muebles Ros porque nuestra casa sólo tiene dos habitaciones y no sabemos cuánto tiempo esto seguirá siendo así, presumiblemente mucho tiempo. 
Queríamos algo que sirviera para muchos años y que en caso de tener otro bebé uno pudiera ocupar la cuna y el mayor quedarse con la cama de abajo… A mí me parece muy bonita y el toque que le da el móvil de Y bajarte la luna junto con el juego de sábanas de Pirulos la hace muy entrañable.





Decoración paredes: Compramos un vinilo y, sorprendentemente, a pesar de tener a mi amigo gotelé con nosotros, después de dos años no se ha despegado ni un poquito. También recurrimos a Y bajarte la luna que hace unos bastidores que son para enamorarse; y en una de las paredes directamente imprimimos algunas imágenes que nos gustaban y las colocamos en marcos típicos de Ikea. 




Lámpara: Fue lo más complicado. No encontrábamos nada que cuadrase con la temática y que no se pasase de nuestro presupuesto. Os vais a reír pero hace dos años no había nada, pero nada de cosas de astronautas para niños en las tiendas, ahora hay millones de ideas… Siempre bromeamos diciendo que lo hemos puesto de moda. ¿Qué hicimos? Comprar el típico globo de papel y ponerle pegatinas de goma eva. Un acierto porque ahí sigue, sin problemas.



Rincón de lectura: Aquí colocamos una mesita con sillas de Ikea que justo ahora empieza a usar y aprovechamos la parte de estantería que tiene la cuna para colocar libros, cuadernos, pinturas a su altura para que pueda manipularlos sin nuestra ayuda y por encima de la mesa dos baldas expositoras de cuentos.



Almacenamiento de juguetes: ¿Qué haríamos sin las Expedit con cajoncitos? Pues eso, yo en mi casa poco. Además, colocamos un cesto de tela que en principio iba a ser para su ropa sucia (cuando creía que era de super buena madre no mezclar su ropa con la nuestra y lavarla por separado) pero que ahora está lleno de juguetes también. 



Otros detalles: Para completar la habitación pusimos una alfombra de Lorena Canals, la mítica Poäng de Ikea, guirnalda de luz de Natura, Cortinas de El Coatí (Galapagar, Madrid) y un móvil con forma de cohete, entre otras cosas.





¿Qué os ha parecido la habitación de Principoso?


     Tenéis más detalles en Pinterest

miércoles, 18 de enero de 2017

Sobrevivir a la avalancha de juguetes


Por el titular de esta entrada podríais sospechar que os voy a dar la receta mágica para gestionar la llegada de regalos para nuestros principosos y principosas, pero siento decepcionaros. No hay una fórmula perfecta. Además, no os voy a engañar, no soy nada estricta con este tema. Lo sé. Sé que muchas pensaréis que estoy loca, que no es bueno pedagógica y educativamente hablando, que dos o tres juguetes son suficientes regalos -véase en momentos clave como la visita de  Papá Noel o los Magos de Oriente, según como gustéis en vuestras familias, o en cumpleaños-, pero no, no me obsesiono con este tema.

Éstas han sido las segundas navidades con el peque en casa y ya hemos pasado su primer cumple por lo que puedo hacer balance con conocimiento de causa.
Cuando os digo que “no soy muy estricta con este tema”, esta frase merece una explicación.

Hay mucha gente que quiere a Principoso, es ¡un niño muy afortunado!, y a toda esa gente que le quiere le hace muchísima ilusión escribir en la carta a los Reyes una petición para él o regalarle algo en su cumpleaños. No seré yo la que les quite la ilusión o les diga lo contrario.
Además, son ¡dos veces al año! Aún recuerdo cómo vivía yo estos momentos de pequeña. Ir a buscar el regalo a casa de los abuelos o que los abuelos vinieran con él era ¡muy emocionante! Lo único que hacemos es que papá y mamá sólo piden una o dos cosas, como mucho, porque después llegarán el resto de regalos.

El año pasado, quitando estas dos fechas puntuales, el niño no recibió juguetes nuevos en ningún momento. Algo que creo es importante ya que con los juguetes recibidos en octubre y Navidad no ha necesitado nada más.
Sí que estoy de acuerdo, por ejemplo, con lo que dice la mamá del “mejoramigodelmundomundial”. Ella tiene “la ley no escrita” de un solo regalo por persona/núcleo familiar.

Lo que sí estoy encantada, tanto en las dos navidades que hemos pasado ya, como en su cumpleaños, es que todo el mundo nos ha preguntado qué creíamos que sería lo conveniente para Principoso y en ese sentido es genial porque evitas juguetes que tú como madre o padre sabes que tu hijo no les va a prestar atención y, con lo caros que son, es una pena.
De momento nos preguntan y podemos elegir, ya llegará el momento en el que nos tengamos que comer el juguete de turno que está de moda porque la carta o las peticiones de cumple las harán ellos, como está mandado.

También ha habido casos en los que no nos han preguntado y ningún problema. A la tía de Principoso le hacía ilusión comprarle su primera bici, a pesar de que todavía no la va a usar, pues ¡adelante! Si hace ilusión quiere decir que sale del corazón y nosotros no vamos a decir nada. Lo mismo con el tío de la criatura. A éste le apetecía comprarle su primera equipación de fútbol (con lo complicado que es en nuestro caso ya que cada lado somos de un equipo, pero ya lo dijimos cuando nació el niño: nadie tenía prohibido comprar ninguna equipación fuera del equipo que fuera).

Conceptos en la carta a los Reyes
Esta Treintamami, de momento y hasta que el niño sea capaz de pedir lo que quiere, se ha inventado “los conceptos”. Sí, sí para partirse, se me va la cabeza.
El caso es que la carta a los Reyes estaba estructurada en conceptos, sin hablar de un producto en concreto. Así cuando alguien nos preguntaba qué quería el peque nosotros le dábamos un concepto o idea más concreta en caso de que no estuvieran muy puestos en tema juguetes. Así teníamos:

~  concepto coches (el garaje, alfombra y coches del Ikea son  geniales),
~      trenes (lo mismo, Ikea forever),
~    música (a vueltas con los suecos ya que el pack de 3 instrumentos de madera no ha podido gustarle más),
~  construcciones (Lego “Mi primera granja” o el camión traga bloques de Megablocks),
~      triciclo 3 en 1 (en este caso ha sido uno de Injusa “encargado” en Eurekakids, al igual que la bici sin pedales de la que os hablaba anteriormente),
~      libros (este año ha sido el turno de “A qué sabe la luna” y un par de libros bilingües),
~      juego de imitación: cocinita (con sus ollas, cafetera… ),
~      juego de coordinación (bloque para amartillar también de Ikea),
~      pinturas (los Giotto bebé han sido un éxito)…

Y ¡también había caprichos, claro que sí! Me refiero a esas cosas que simplemente sabes que a tu hijo le van a sacar una sonrisa porque le encanta Pepa Pig (sí, Pepa ha sido una de sus primeras palabras), la Patrulla Canina (todo el día con los bolos arriba y abajo), los cohetes (el de Eurekakids es impresionante), o Toy Story (bueno, en este caso dudo de si era regalo para el niño o para los padres…).

Ahora que ya han pasado casi dos semanas desde que todo esto tuvo que entrar en mi reducida casa puedo contar como lo gestionamos. La mayoría de las cosas están en su habitación. Principoso pasa la mayor parte del tiempo en el salón y aquí sólo están algunas cosas, las menos. El resto se las vamos sacando poco a poco y cada vez que sacas algo es como si hubieran llegado los Reyes de nuevo. Y eso es genial, o por lo menos a mí me lo parece. Ahora seguiremos con estos juguetes hasta octubre, y vuelta a empezar… Antes de Navidad iremos a donar los juguetes que ya no use y a hacer hueco a los que estén por llegar.

Por cierto, ¿conocéis los puntos de intercambio de juguetes? En Barcelona, por ejemplo, la plataforma Gestores de Residuos lo organizó hace unos años, no sé si lo sigue haciendo, con un sistema de puntos: juguetes pequeños (objetos de cocinita, coches, etc.): 2 puntos; juguetes medios (camiones, muñecas, etc.): 5 puntos; juguetes grandes (cocinas, triciclos, parkings de coches, etc.): 10 puntos… Así ibas obteniendo tus puntos y podías comprar otros juguetes con lo que habías conseguido. La idea estaba enfocada en la reutilización y la reducción de residuos. A mí me parece muy interesante, la verdad.

Espero que esta lista de conceptos os pueda resultar útil para regalar en futuros cumpleaños que tengáis o incluso en próximas navidades porque no creo que los gustos infantiles/paternos cambien tanto. 


Los regalos de estas navidades
 

martes, 17 de enero de 2017

El miedo de una madre bilingüe: “¿Y si fallo a mi hija?”


Iniciamos nueva sección, en esta ocasión vamos a hablar de idiomas y peques. Para empezar nada mejor que hacerlo con Lidia Nieto de Lara Go!, una web especializada en campamentos de inglés en el extranjero. En esta ocasion nos cuentan cómo es la experiencia de una madre bilingüe en nuestro país. 

Si echase la cuenta de todo lo que se han gastado mis padres en academias de inglés (o yo misma cuando me independicé económicamente de ellos), creo que podría dar la entrada para un coche nuevo. A pesar del esfuerzo personal y la inversión realizada (incluido mandarme a campamentos de verano en Estados Unidos), a mis 40 años ni soy madre bilingüe, ni he dejado las clases de inglés, ni puedo mantener una conversación de más de una hora en este idioma sin que se me ponga dolor de cabeza.  Yo, que adoro a mis padres y les debo la vida, siempre les digo en broma que si alguno de ellos, o los dos, hubiesen sido nativos ingleses les querría aún más; o a mi marido, al que admiro y amo con todo mi corazón, “le echo en cara” no haber nacido en el país de los fish and chips. Ays! si eso hubiese pasado… Por eso, cuando quedé con Patricia Alonso, propietaria y profesora de Emma's Fun Learning, para que me contase su experiencia como madre bilingüe en España, no salía de mi asombro al escucharla decir que no fue fácil tomar la decisión de hablar en inglés a su pequeña Emma de ahora 18 meses. Antes de decidir qué hacía, Patricia quería conocer la opinión de tres personas importantes para ella en este camino hacia el bilingüismo de Emma: el punto de vista profesional en la figura de un pediatra, la experiencia de otras madres bilingües y, por supuesto, la postura de su marido en todo esto. “El pediatra me comentó que el único problema que había era que Emma empezaría a hablar más tarde, porque tendría dos significantes para un mismo significado pero que su desarrollo sería normal, como el de cualquier otra niña”. Y con la tranquilidad de tener el beneplácito de un experto encima de la mesa, esta madre bilingüe tiró de su red internacional de amigos americanos e ingleses, que le pusieron en preaviso de situaciones que podría vivir, porque según su propia experiencia “en España hay gente que se toma a mal que hables a tus hijos en otro idioma que no sea el español, que lo ven como un gesto de malaeducación”.
Ya solo le quedaba sentarse a conversar con su marido. Este no es bilingüe, pero es consciente de la importancia del aprendizaje de este idioma y de las facilidades que tiene en edades tempranas como la de Emma. Y quizás también porque él lo vive cada día en su trabajo, apoya y refuerza la decisión de Patricia de ser madre bilingüe. “Para él está siendo duro, porque todo lo hacemos en inglés”. Y es que llegar a casa después de un día agotador en el trabajo con la idea de relajarte viendo un poco la tele, charlando con tu mujer o jugando con tu hija y encontrarte que dos terceras partes de tu familia se comunican en otra lengua que no es la tuya no deber de ser el mejor plan.  “Mentalmente es un esfuerzo diario que él tiene que hacer, porque en ocasiones se pierde parte de las conversaciones. Incluso, hay veces que si le tengo que decir algo, él se espera a que Emma no esté”. Pero, claro, hay algo que esta madre bilingüe no puedo evitar: la calle. “Con mi vecinos, por ejemplo, hablo en español, aunque esté Emma delante, pero si me tengo que dirigir a ella siempre es en inglés. No hay que rozar la obsesión de que no me escuche hablar en español, solo quiero que me vea como un referente en inglés”.
Y así es como Emma obedece en inglés a su madre y, en español, a su padre; ve la televisión en castellano junto a padre y se acurruca a la vera de Patricia cuando toca el turno del ver los capítulos de Peppa Pig en versión original.  Y, aunque Patricia reconoce que llegar hasta aquí no ha sido fácil, “de 15 personas que la ven al día, yo soy la única que la habla en inglés”, ella sabe que le está dando uno de los mejores regalos. Eso sí, el estrés por no fallarla permanece. “Cuando yo vea que ella tiene un desarrollo más avanzado, bajaré la mano y hablaré con ella de vez en cuando en español, pero ahora hay que intentarlo todo al máximo”.
¡Qué envidia!

martes, 10 de enero de 2017

Guardar momentos para siempre


El post de hoy es más visual que otra cosa, y es que como dicen… una imagen vale más que mil palabras.
Me apetecía compartir con vosotros ¡mis fotos de embarazo! Una se levanta más mimosa de lo normal y recuerda ciertos momentos que sin lugar a dudas marcan para siempre.
Cuando me quedé embarazada teníamos muy, muy claro que queríamos fotos, fotos bonitas. En casa nosotros lo intentamos haciendo fotos del progreso de la tripita pero… nos podía la pereza. Lo que en principio iba a ser una foto semanal, paso a ser quincenal, luego mensual y por último cuando nos acordábamos… lo que viene siendo un aumento de la panza un poco abrupto al final.
Me puse a mirar y mirar fotos por internet e hice una selección de las que más me gustaban y esta selección fue tratada con mimo por Y bajarte la luna que fueron los responsables de la sesión de embarazo. 
Ya sabéis que son los encargados de ayudarnos con la organización de la boda por lo que si repetimos será por algo…
Una vez tuvimos las fotos hice el típico álbum de Hoffman y quedó precioso! 
Si hay alguna mami embarazada por la sala os animo encarecidamente a que lo hagáis porque merece muchísimo la pena. Si volviese a quedarme embarazada, algún día, lo haría? Sin duda, porque además serían todavía más bonitas con Principoso como uno de los protagonistas indiscutibles.
Y ahora sin más, os dejo con alguna de las fotos…













Veis como hoy era algo cortito? No siempre me pongo tragicómica…