viernes, 20 de enero de 2017

¡Ave César! Los que van a colechar os saludan


Algunos pensaréis pero ¿y esta tontería de titular? pues, quitándole hierro al asunto esto es realmente lo que se siente cuando te dispones a afirmar delante de cualquier persona que en esta casa se colecha. Esperas rápidamente que el pulgar de tu interlocutor suba o baje porque es un tema para el que no hay medias tintas, no nos engañemos, o se está muy a favor o muy en contra, y lo que es peor, todo el mundo opina aunque el niño más cercano que hayan visto es el del maniquí de Zara.

Llegados a este punto es cuando yo no entiendo nada. El quid de la cuestión es dar con la tecla con la que toda la familia descanse y sea feliz. Y esto no es blanco o negro. ¡Olé! por todos los que han conseguido ese descanso ya sea con colecho o por separado, ¿qué más da? No hay una versión buena o mala del vamos a la cama que hay que descansar…

Cuando estaba embarazada en ningún momento pensé en colechar. Compramos cuna en su habitación y minicuna para los primeros seis meses. Una minicuna preciosa, por cierto, cómoda, práctica, calentita… una maravilla. La usó cinco veces como mucho para dormir cuando estábamos en el salón. El caso es que me gusta tanto esta minicuna que la he guardado, aunque podía venderla de segunda mano, pero mi intención es tener otro bebé algún día y pienso que quizá pueda usarla porque no hay dos niños iguales ni tenemos que repetir los mismos patrones. Nos dejaremos llevar por lo que ese bebé necesite. Hay muchos niños que necesitan la soledad para dormir, cualquier ruido o movimiento les desvela y necesitan su espacio, quizá mi segundo bebé, cuando llegue, pueda ser así y estaré igual de encantada.

¿Por qué colechamos?
Nuestra relación con este término ha pasado por distintas fases. Como sabéis cuando Principoso nació estuvo ingresado por los motivos que conocéis y además al volver a casa lo hicimos con un pulsioxímetro gigantesco. Nos daba miedo estar lejos de él. Pensar que le podía dar una taquicardia y no darnos cuenta por no estar a su lado nos preocupaba muchísimo. Sin dudarlo a la cama con papá y mamá. Me despertaba y podía buscarle el pulso siempre que quería y volvía a quedarme dormida tranquila.
Cuando le perdimos un poco el miedo al tema de su corazón entramos en la fase de ¿y con lo bien que dormimos nos vamos a arriesgar? Os puedo asegurar que desde que nació Principoso no hemos tenido una mala noche, más allá de las inevitables y largas madrugadas de mocos. Estaba claro. Nuestro colecho no sería pasajero. Fue en este momento cuando pensamos en comprar una cuna de colecho. Miramos la “Next2me”de Chicco por lo bien que había oído hablar sobre ella pero para el tiempo que nos quedaba de minicuna gastarnos dinero en una cuando ya teníamos otra me parecía un despropósito.

A construir se ha dicho
Animada por una amiga estuve mirando vídeos en Youtube de cómo hacer una cuna colecho casera. Éste fue el vídeo por el que yo me guié: 
Lo primero que hicimos fue comprar la cuna Sniglar de Ikea y después manos a la obra. Respecto al vídeo anterior decir que nosotros no tuvimos que reducir el ancho de la cuna porque con su tamaño normal nos valía.
A día de hoy y con 15 meses mi peque duerme ahí toda la noche. A veces con trampas, como cuando Treintapapi se va a trabajar que rueda hasta llegar a mí, pero el resto de la noche él en su cuna pegado a nosotros.

La habitación familiar

Y ahora ¿qué?
No tenemos ninguna prisa. A veces lo hablamos y decimos este fin de semana intentamos pasarle a su habitación pero le miramos y se nos quitan las ganas. Personalmente no estoy preparada para que duerma lejos de mí, es así de simple. ¿Cuándo delejaremos de colechar? Cuando estemos listos. Sé que es posible que cuando llegue el momento a Principoso le cueste mucho el cambio pero también pensaba eso del destete y a los 14 meses sin yo hacer ni decir nada él solito ha dejado de tomar pecho. Sin lágrimas, cuando él ha querido. Tengo esperanzas de que el cambio a su habitación también pueda ser así.

Sé lo que muchos estaréis pensado ahora ¿y eso cómo lo llevan? Pues bien gracias, sin problemas y con mucha imaginación. 

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo. Y si te miran raro cuando duerme en una cuna adaptada a tu lado, imagina cuando lo hace en tu propia cama como es nuestro caso. Nuestra idea no era colechar (para eso su padrino le regalo una minicuna preciosa) pero tras ver que era imposible que durmiera en su cuna iniciamos el colecho de supervivencia. Ha habido noches que ha dormido en su cuna y todos contentos, pero las podemos contar con los dedos de una mano. Lo importante es dormir para no volvernos locos así que... a colechar se ha dicho.

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