miércoles, 22 de febrero de 2017

Piel atópica… por los pelos… y de momento


En el post de hoy os voy a hablar de un padecimiento que sufren muchos niños, y adultos, y que es verdaderamente engorroso, doloroso… en fin… algo que pensábamos que también iba a formar parte de nuestro día a día pero que por suerte, y de momento, toco madera que nunca se sabe, hemos esquivado.

Durante los primeros meses de Principoso el pobre tenía la piel fatal, era difícil verle sin la cara llena de heridas (y eso que teníamos mucho cuidado con mantener sus uñas cortitas, dormía con calcetines en las manos… pero nada funcionaba) y por la noche sufríamos un montón: él rasca que te rasca y yo viéndole. Le llevamos varias veces al pediatra, no os voy a engañar yo estaba mentalizada de que lo que tenía el peque era piel atópica, pero nuestro pediatra siempre le quitaba importancia y nos decía que era normal.
Sus consejos: usar crema de Nivea (sí el bote azul de toda la vida que me acompañó durante el embarazo para prevenir las estrías) y dejar de ser tan limpios. ¡Cómo lo oís! Decía que esto de bañarle todos los días no tenía sentido, que nos estábamos cargando la barrera protectora natural de su piel y que siendo tan pequeñito no necesitaba en absoluto que le bañásemos todos los días.

Paso número 1: ser un poquito más “cochinos”
Lo de la crema Nivea nos funcionó más bien poco la verdad, aunque conmigo en el embarazo fue mano de santo, pero ¡ay lo de dejar de bañarle tanto! Ya lo creo que funcionó… Empezamos a bañarle un día sí y otro no y su piel se calmó bastante… aunque no era suficiente. La cabeza y partes de los brazos y las piernas le picaban mucho y había zonas de su piel que se habían quedado con una textura como si fuese costra.
De vez en cuando llenábamos su bañera y echábamos un poquito de aceite de almendra pero no era suficiente.

Paso número 2: tener suerte con la elección de crema
Vale, el pediatra nos dijo que Nivea y que por favor no gastásemos dinero en cremas que no hacían nada, pero ¡qué levante la mano la mamá o el papá que viendo la desesperación de vuestro bebé rascando sin parar no iba a seguir mirando y buscando soluciones! Pues así pasó. Un día estando en la farmacia me puse a mirar y remirar (sí, la farmacia parque de recreo de cualquier mami) y me encontré con la gama de productos de Lipikar de la RochePosay. Empezamos probando la crema hidratante y después viendo que la cosa parecía que funcionaba nos tiramos a la piscina con gel y champú. Casualidad o no: ni un picor más. Ahora mismo Principoso tiene la piel perfecta. Ahora sí tiene la piel como el “culito de un bebé” (nunca entenderé esta frase con lo que sufre precisamente la piel de esta zona cuando son peques).

No sé si lo que tuvo fue un brote de piel atópica y en el futuro nos volverá a visitar, no sé si simplemente era normal como me decía el pediatra… el caso es que parece que lo solucionamos aunque yo guardo lo que nos sobró de la última compra de Lipikar por si en los próximos meses (hasta que caduque lo que tenemos) la piel atópica tiene a bien visitarnos de nuevo.

Ahora que Principoso es un poco más mayor sí le bañamos todos los días, entre los desastres de la hora de comer, sus rebozados por el suelo… ya sí tenemos que bañarle todos los días, no obstante, y a pesar de estar haciéndolo ya con champú, gel y crema normales de bebé todo sigue en orden, aunque como os digo no cantamos victoria porque puede volver a aparecer.

Por cierto, viendo que nos funcionaba cuando nos pusimos a mirar protecciones solares nos decantamos por la misma marca y la verdad… genial.

Como siempre os digo lo que me ha funcionado a mí, no tiene por qué funcionarte a ti y más en este tipo de casos en los que se gasta mucho dinero probando y probando cremas para ver cuál es la que funciona a una piel determinada. Ah! Y como siempre no trabajo para la Roche Posay, ni gano nada con ello… ojalá! :P

Os dejo este enlace con el origen de la piel atópica, síntomas y qué hacer para aliviarlo… 






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