lunes, 27 de marzo de 2017

Aprender a vestirse solito


Es cierto que como padres uno de los hitos que más gracia nos hace, por lo menos al principio, es ver a nuestros retoños vestirse solitos, pero, en ocasiones, esto de vestirse presenta dificultades en las prendas como botones, hebillas, cordones, cremalleras… Aunque es cierto que cuando son pequeñitos estamos con ellos para ayudarles y enseñarles y por supuesto se evitan siempre que se puede ropas que resulten complicadas para ellos, no siempre es posible.

Esto de que estamos junto a ellos para enseñarles es evidente perooooo no es tan fácil. ¿Cuántas mamás y papás viviendo el yo, yo, yo solito? En ocasiones llega a agotar y más si se va con la hora pegada, como suele ser habitual, y el niño no te deja ni tocar su ropa. Drama montado con total seguridad. Los que no estéis pasando en estos momentos por la ma-paternidad pensaréis: bueno es un niño tendrá que adaptarse a lo que digan papá y mamá. Jaaaaa!! Dios nos libre de las rabietas de un niño de dos años o de edad cercana a los dos años. Si estás en esta situación es posible que la famosa aDOSlescencia haya llegado a vuestra vida. En estos casos quizá sea una buena idea pactar momentos, explicarles que los días de cole o cuando haya que salir rápido de casa por la mañana serán mamá y papá los que vistan al peque y que los fines de semana ellos podrán practicar solitos, aunque siento romper la magia y efectivamente afirmar que la mayor parte del tiempo olvidarán el pacto.

Principoso tiene casi 18 meses y ya hemos pasado por la fase de “no te dejo que me quites el pañal ni en broma”, “que te crees tú que me voy a tumbar ahí para que me cambies” o “yo ya no me baño sentado que soy mayor” pero de repente estas manías van desapareciendo a la vez que surgen otras nuevas. “The show must go on”.

Respecto a la ropa, de momento ponérsela solito no sabe, aunque le encanta ayudarnos a vestirle. Eso sí, se la quita de maravilla, que para algo es más fácil. 

La consecución de este hito, como todo, absolutamente todo lo relacionado con los niños, no tiene una edad concreta. Cada peque tiene su ritmo y si un niño aprende a vestirse solito a los dos años es estupendo, al igual que lo es el que lo haga un niño de cuatro años. No es nada preocupante y entra dentro de toda normalidad, que luego vienen los agobios paternos innecesarios (a veces propiciados por comentarios externos que no tienen ni pies ni cabeza).

En nuestro caso, no creemos que tarde demasiado tiempo en animarse a vestir su cuerpo serrano él solito (aunque nunca se sabe) y para ir practicando con esas partes complicadas de las que hablábamos ha llegado a casa un nuevo amigo, se llama Lucas y os lo vamos a presentar.




Lucas es un superjuguete, o por lo menos a mí me lo parece porque creo que es muy educativo. Es un peluche de @PlayskoolMrPotato (Hasbro) que estimula la habilidad para vestirse ya que Lucas es un niño muy molón que lleva una chaqueta con cremallera y un bolsillo con un botón, un pantalón con un bolsillo con velcro y unas zapatillas muy molonas ya que una se cierra con cordones y otra con hebilla. Todo ello con colores muy llamativos y perfecto para empezar a practicar. Además siguiendo la línea de otros juguetes de la marca (poder llevar los juguetes a cualquier lugar) Lucas puede llevarse enganchado en el carro, en el bolso de mamá… Además se puede lavar en la lavadora.
Lucas no está solo, si preferís que el ayudante de vuestro peque sea una niña, también podéis encontrar a Louisse.




Además de utilizar a Lucas hay otros trucos que nos pueden servir para ayudarles a que se vistan solitos (para más información podéis entrar en Crecer Feliz que tienen un artículo bastante completo):
- utilizar pantalones con goma en lugar de botón.
- el truco de la etiqueta para saber lo que va delante y lo que va detrás no falla, así como usar camisetas que tengan algún dibujo en la parte delantera y tengan cuellos amplios.
- calcetines que no tengan talón para que no se lo pongan al revés.
- zapatos con velcro

Todas estas prácticas sólo serán necesarias al principio, como con todo, la velocidad con la que aprenden los niños es alucinante y en poco tiempo serán unos expertos. En ese momento comenzará un nuevo problema: ¡niños y padres no se pondrán de acuerdo con la ropa que hay que ponerse! Pero para eso, por lo menos a nosotros, aún nos queda.

Como os decía al principio, bajo mi punto de vista, creo que el hecho de vestirse solito, junto con aprender a comer solo y dejar atrás el pañal, entre otras muchas cosas, proporciona a los niños una autonomía e independencia imprescindibles en su desarrollo, pero como siempre a su debido tiempo que no es otro que el que marque el niño. Mientras tanto jugar con Lucas es una buena opción.

Por cierto, ¿habéis visto cómo se ponen los peques el abrigo en el cole? Me parece una de las cosas más adorables que he visto, y más cuando lo hacen 25 niños a la vez. Yo ya lo intento con Principoso pero aún no lo entiende y me mira con cara de: ¡mi madre está fatal de la cabeza! No le quitaremos razón. 



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