martes, 13 de junio de 2017

Despacitoooo… en Cuba


Hoy quiero irme a la playa, así sin rodeos. Ya y de forma urgente. Estoy frita. Este calor madrileño de finales de julio-principios de agosto en junio me está dejando ko y si a eso le sumamos las rabietas de Principoso cada 0,5 segundos pues eso que estoy frita. Y ya si os digo que en mi bloque hay piscina pero que hasta finales de junio principios de julio no la abren es para… bueno, mejor no acabo la frase. Es lo que tiene vivir en una urbanización que aunque hay mucho niño también hay mucha persona mayor que nunca baja a la pisci y estoy convencida de que no quieren pagar más socorristas, ni más mantenimiento del que se paga… en fin… Yo como no soy propietaria, sólo inquilina no tengo ni voz ni voto. Sólo tengo una ventana desde la que mirar nuestra piscina cerrada.

Os acabo de soltar un rollo de proporciones considerables pero es que tenía que decirlo y tengo calor. ¿Ya os he dicho que me quiero ir a la playa? Lo más cerca que la tengo es en mis recuerdos así que aún corriendo el riesgo de que no os interese lo más mínimo os voy a hablar de mi luna de miel, así porque me apetece… Además, la sección del “Y ahora van” la tengo abandonada. En cuanto tenga las fotos la iremos nutriendo de cositas.

Cuando nos pusimos a buscar luna de miel había dos cosas a tener en cuenta: si mi madre se iba a poder coger vacaciones y cuántos días para quedarse con Principoso y en función de eso elegiríamos el destino. Cruzar el charco para cuatro días no nos compensaba. También queríamos hacer una mini escapada con Principoso para poder disfrutar también este momento con él pero eso dependería del presupuesto indudablemente.

Los primeros presupuestos que pedimos fueron para ir a Croacia. Llevo 11 años escuchando a Treintapapi decir: “quiero ir a Dubrovnik, quiero ir a Dubrovnik” y pensamos que podía ser un buen momento.
Pero empezaron a llegar los precios y nos parecía carísimo!! Además de que el primer circuito previsto salía como diez días después de la boda y eso llamarme “rara” pero creo que le hubiera quitado magia.
Lo de que empezaron a llegar los precios es muy aventurado decirlo. A día de hoy aún estamos esperando a que Viajes El Corte Inglés, Carrefour, Kuoni… nos pasen sus presupuestos. Debe ser que están sobrados de trabajo y de contrataciones de viajes.

Finalmente, mi madre podía cogerse los días de vacaciones en el trabajo que hicieran falta por lo que las posibilidades se abrían. La playita cada vez nos llamaba más pero al mismo tiempo queríamos patear. No queríamos estar una semana con una pulsera puesta. Cuba ganaba enteros.

Por recomendación de la madre de “elmejoramigodelmundomundial” escribimos a Saphora Viajes. ¡Qué maravilla! Os lo recomiendo 100%. Precios muy competitivos. Trato de 10 y todo lo hicimos por correo electrónico. 0 molestias.
Nos organizaron el viaje a Cuba que le pedimos. El típico paquete Habana- Varadero, cambiaron los hoteles las veces que hicieron falta (esto de leer críticas en Tripadvisor es lo que tiene, que te entran miedos con algunos sitios… ).

Finalmente viaje reservado y contando los días para salir el lunes después de la boda.

Lo peor de los preparativos: saber que iba a separarme de Principoso por primera vez. Que sí, que él iba a estar mejor que bien con los yayos y que la separación era por un buen motivo… pero era la primera vez. Dejarle el día que nos fuimos fue un dramón. Lo confieso. Lo pasé muy mal. Aunque evidentemente mereció la pena porque como pareja estas cosas también se necesitan.

Y llegamos a La Habana. Otro mundo. Todo lo que os pueda decir es poco. Es como transportarte 80 años atrás. En serio, sólo salir del aeropuerto y ver los coches ya te deja un poco como descolocado. Si vais preparaos para hacer cosas aparentemente inocentes como montar en CocoTaxi o en un convertible (sí el encanto de lo retro, coches clásicos que no ves en tu ciudad). Inocente, pero ahora que estamos en casa a veces le digo a Treintapapi, ¡estamos locos! Viva viajar sin cinturones y a lo loco porque ¡cómo conducen!









También tenéis que ir preparados para la “puntualidad cubana”. Y por favor que nadie se sienta ofendido con esto, tampoco sé si hay cubanos que me lean, pero el caso es que es horrible, hasta las guías que tuvimos lo admitían sin ningún problema. Y claro, estás de vacaciones y no te preocupa pero puede ser un poco desquiciante. Con deciros que el día que nos íbamos llegamos justísimos al aeropuerto por esto que os digo de la puntualidad cubana…

Consideraciones a tener en cuenta (por si alguien tiene pensado ir):

- Moneda: llevad euros, nada de dólares. El euro te lo cambian 1 a 1 (1 euro=1peso), pero con el dólar te cobran a ti el recargo que les hacen a ellos. Vamos que pierdes dinero. La moneda (CUP) sólo se cambia en la isla, fuera de allí es papel mojado. Se puede cambiar en los hoteles y en las casas de cambio oficiales. Eso es muy importante porque os pueden ofrecer cambio por la calle de una moneda paralela que utilizan pero que no se puede utilizar en todas partes. Lo de pagar con tarjeta mejor dejarlo para el hotel o similar. No pagar con tarjeta en cualquier establecimiento. Y ¡ojo! cuando acabe el viaje debéis volver a cambiar los pesos que os hayan quedado porque fuera de Cuba sólo sirven como souvenir. En el aeropuerto también hay casas de cambio. Pero no cambian cantidades pequeñas. Es decir, os tiene que sobrar dinero suficiente como para que te puedan dar euros en billete. Vamos, un negocio para ellos porque al final acabas comprando chocolatinas a precio caviar en el aeropuerto.

- Internet: Bienvenidos a la desconexión. Os puedo asegurar que de no haber sido mamá hubiera agradecido esta semana sin internet muchísimo pero necesitábamos saber de Principoso. Se pueden comprar tarjetas de una hora de conexión wifi de la compañía oficial estatal (ETECSA) por 3 o 5 pesos pero tampoco se puede usar en cualquier sitio (sólo en puntos wifi) y no a la velocidad que puedas estar acostumbrado. En nuestro hotel de La Habana nos regalaron una tarjeta a cada uno por cortesía, y en el hotel de Varadero no la regalaban pero te la vendían a 1,5 pesos por lo que tampoco estaba mal.

- Comida: Si queréis comer bien hay que comer su comida típica. Cuando intentan imitar la comida de los turistas no es muy buena, pero la comida típica es una maravilla. En La Habana os recomiendo el paladar “Doña Eutimia” (está cerca de la Catedral) una maravilla.
Fruta, fruta y más fruta. ¡Cómo puede estar tan buena! La piña me pareció de otro planeta.
Por cierto, “La bodeguita del medio” famosa en el mundo entero no nos gustó. Hay que ir, y escribir tu nombre en la pared porque es lo típico y porque todo el mundo lo hace pero la cena nos pareció realmente mala y los mojitos muy normales. Puede que esa noche el cocinero tuviera un mal día pero nuestra experiencia allí no fue recomendable.
Pero sí os digo que en el Valle de Viñales está la mejor Piña Colada que he tomado en mi vida. ¡Impresionante! Se encuentra en un chiringuito junto al mural de la Prehistoria y sólo por eso merece la pena ir hasta allí, además de por el paisaje evidentemente.

- Excursiones: Nosotros contratamos una excursión de un día para ir a la zona de Viñales y Pinar del Río y mereció la pena. En Pinar del Río compramos “Ron Guayabita”. Las personas que conocemos que ya habían estado en Cuba nos dijeron que era el mejor y allí que fuimos a la fábrica dónde vimos cómo se hacía y ya de paso nos fuimos cargados. El ron más comercial es el “Havana Club” pero por lo visto por los entendidos en bebidas espirituosas (nosotros no tenemos ni idea) éste es mejor. Nos costó 3 pesos cada botella por lo que yo creo que está realmente bien. En esta excursión también visitamos la fábrica nacional de tabaco pero aquí no nos dejaron hacer fotos porque es secreto de estado :) Sí que pudimos hacer fotos en la hacienda de un campesino que nos enseñó cómo hacer puros de forma tradicional. ¡Ojo! si vais a comprar ron o puros cuidado con las limitaciones en el equipaje de vuelta a casa.




- Varadero: Poco que contar. Cuatro días con pulserita puesta. Comiendo. Piscina. Playa. Peces. Un lujo vamos. La playa nos pareció impresionante.


- ¿Qué más hubiéramos hecho? Pues la verdad nos faltaron dos días más de viaje. Un día más en La Habana para aprovechar e ir a algún espectáculo como Tropicana (caro), Habana Social Club (nos lo recomendaba todo el mundo por la calle) o Le Parisien en el Hotel Nacional (bien de precio). Y un día más en Varadero para desde allí hacer una excursión a la zona de Santa Clara, Cienfuegos y Trinidad. Pero bueno, siempre nos quedará ir otra vez.

- Niños: La verdad creo que ir con peques sería un poco complicado, o soy yo que no me atrevería siendo tan pequeño todavía. Sin ir más lejos nuestro hotel en Varadero era NoKidsFriendly y no porque nosotros lo buscáramos así, ya sabéis que no estoy nada a favor de esas cosas, pero nos lo encontramos y debe ser la tónica general porque no vimos ni un niño. Aunque imagino que todo sería organizarse y elegir los sitios adecuados.

Por nuestra parte nuestro siguiente destino es Mallorca y ahora sí con el enano. La madrina nos espera con las puertas y los brazos abiertos.

¡Feliz martes 13! y sufrid el calor de la mejor manera posible. 

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